Gorros para el Hospital de Niños

Cerca de mi casa, se encuentra el Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutierrez, donde diariamente miles de niños se acercan para realizar distintos tratamientos, se atienden en la guardia o con los pediatras que trabajan allí. Siempre tuve la idea de ayudar de alguna manera.

Un sábado a la tarde, mientras realizaba algunas compras por el barrio, me acerqué con la suerte de encontrar a un miembro de la Asociación Cooperadora en el hall de entrada. Le pregunté si aceptaban donaciones de ropa de niños y en qué horarios me podía acercar. Muy amablemente, me respondió en qué momento de la semana me podía acercar y volví a mi casa con una idea: revisar la ropa que mis hijos ya no iban a usar mas. Abrí y chequeé que la ropa estuviera en condiciones (más allá de las manchas de leche materna de algunas prendas que son muy difíciles de quitar). Cuando vi todas las bolsas que tenía, me di cuenta que tenerlas guardadas en un placard no sirve de nada. Junté dos bolsas grandes con ropa de recién nacido hasta los 2 años aproximadamente.

Una mañana de enero, paré un taxi en la calle y le pregunté si podía acercarme hasta el hospital para llevar unas bolsas con ropa. Por suerte, aceptó (muchos creen que uno va a dañar el tapizado y no te suben), me ayudó a meter las bolsas en el baul del auto y a bajarlas en la puerta del hospital. Sabía que tenía que llevarlas a la Cooperadora, pero no tenía idea dónde quedaba. Una señora, que estaba esperando que llegara un remis para trasladar a una niña en silla de ruedas, se acercó a ayudarme. Tomó una de las bolsas y me guió por los pasillos hasta llegar a la Cooperadora. Mientras caminábamos, me explicó que después de estar dos años internada allí, conoce el lugar como la palma de su mano. A medida que avanzábamos, observé que habían dibujos de niños en las paredes, papás y mamás con sus niños esperando ser atendidos, divirtiéndose en el sector de juegos o esperando en los ascensores para ir a distintos consultorios; médicos con ambos divertidos charlando con antiguos pacientes o llevando material de un sector a otro. Después de serpentear el laberinto de pasillos, llegamos a la Cooperadora. Le agradecí a la señora que me acompañó (sin su ayuda seguramente me hubiera perdido) y toqué la puerta. Al entrar, veo a la señora con la que había hablado días atrás, y le comento que traía ropa para donar. Muy agradecida, tomó las bolsas, me preguntó si era ropa nueva o usada y nos despedimos.

Al tratar de encontrar la salida al laberinto, me encontré con un centro de oncología, de donación de sangre (donde pregunté cuándo podía acercarme a donar) y a varios padres que trasladaban a sus hijos en brazos o en silla de ruedas, con cables y catéteres. Fue invitable recordar las veces que tuve que internar a mis hijos por cuestiones de salud que, en ese mismo momento, me di cuenta que fueron menores frente a verdaderos problemas de salud que algunas familias atraviesan. A la salida, me volví a encontrar con la señora que antes me había ayudado: seguía esperando el remís. Me inundó un sentimiento de angustia total, no pude evitar las lágrimas. Me preguntaba de qué otra manera podía ayudar a las personas que están allí. Enseguida recordé el excelente trabajo que realiza Crochet for Cancer junto a otros centros de voluntariado: tejen distintas prendas, principalmente gorros, y los donan a distintas instituciones. Se me ocurrió que podría tejer diferentes gorros para los niños que se encuentran internados o que necesitan tener su cabecita abrigada. De esta manera fue como en mis vacaciones llevé mis agujas y lanas, y comencé a tejer algunos gorros que voy a donar al hospital.

Aquí les comparto algunas fotos, links y videos por si quieren realizar alguno. Todos los gorros los tejí con lana acrílica para evitar picazón. Todavía tengo que mejorar un poco en mi técnica de hacer un pompón.

Striped Right Hat (Yarnspirations): gorro tejido para un niño de 5 o 6 años.
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That’s my beanie, baby (Yarnspirations): gorro tejido para un bebé de entre 6 y 12 meses.
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5 star beanie (Yarnspirations): la parte inferior del gorro se teje con aguja de 5 mm y el cuerpo del gorro con 5,5 mm. En el segundo gorro me olvidé de cambiar de aguja y me quedó un poco más chico, como para un bebé de 2 años. El primero puede irle bien a un pequeño más grande. Les comparto el link en el que Michael Sellick del sitio The Crochet Crowd realiza los cálculos para poder tejer el gorro para un niño y se encuentra el video tutorial en en el que explica los puntos que se utilizan.
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Detalle del punto estrella de 5 puntas y medio punto:
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Detalle de la base del gorro realizado en punto raso:
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Easy crochet hat (Yarnspirations): cuando tejí este gorro tuve que hacer algunas adaptaciones ya que la cantidad de aumentos que indican no me coincidían con la edad indicada. Medí la circunferencia y lo multipliqué por 3,14 para obtener el tamaño de un bebé de 12 meses. Falta incluir el pompón.
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Basic Striped Hat (Petals and Picots): gorro para un niño de 5 o 6 años. Adapté el borde del gorro realizando una vuelta en medio punto ya que me quedaba muy largo siguiendo las instrucciones.
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Panda Bear Hat (RepeatCrafterMe): gorro para niño de 5 o 6 años.
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Lamb Hat (RepeatCrafterMe): gorro para un niño de 2 años.
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Going Dotty Hat (Yarnspirations): gorro para un niño de 5 años. Tejí la parte inferior del 5 star beanie y luego seguí con las instrucciones pero como lo realicé para un niño, solamente tejí las dos primeras hileras de puntos y luego procedí a cerrarlo.
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Todavía me quedan por tejer algunos gorros mas.